Este es el espacio para comunicarnos oficialmente, a través de mensajes, vivencias, sentimientos y todo cuanto nos de la vida. Hay que ocuparlo con amor y entregarnos tal como somos a los demas
Es una etapa nueva la que comienza y una vieja la que acaba, pues mañana, otros jóvenes estarán en el salón parroquial jugando el juego de enfrentar su experiencia Eje y pues, no me queda más que desear del alma, que esta experiencia cambie sus vidas y les ayude a crecer, a entender lo esencial, a entender que lo bello a veces no es lo que se ve y que las relaciones con los demás, lo son todo. Hay tanto por aprender en tan poco tiempo, tanto por sentir, que ni se imaginan, y tanto por mejorar que merecen el mayor de los estímulos y buenos deseos.
Para ustedes, mis hijos de Eje, en tanto quiero desear lo que siempre. Que entiendan el mensaje, que sean coherentes, que estén apegados a lo bueno, no a lo malo, a lo que únicamente por querer les guste o deciden hacer. Siempre he tenido para con ustedes la intención de hacerlos mejores cabros, respetando por cierto la integridad que tienen íntimamente y darles pues, un mensaje positivo, de preocupación por lo que les pasa, de cariño y de dedicación. En verdad, siento que ha sido bien frustrante conocer lo oscuro que hay en algunos de ustedes, mediante los comentario mal intencionados que se hicieron de mi, los pelambres y toda esa incapacidad para mostrar madurez y decirme a la cara, como yo si hice con ustedes, lo que pensaban.
Eso me frustra y me hace sentir mal. ¿Como es posible que una persona, a la que se le entregan valores, consejos y una perspectiva y atención que bien pocos tenían en sus casa, sea tan poco vivaz para entender como una buena piedra, una buena semilla lo que se les exigía y que por el contrario, no la acepten, la rechacen, la tomen en mala y por eso me pelen, como han hecho algunos?.
Está bien pues, así no más ha resultado. Perdonen los que se sintieron mal o pasados a llevar. Perdón para quienes sintieron que yo, en vez de entregar valores, los gueveaba. Perdón a quienes pensaron por un momento o más, que yo no era un padre responsable, si no que un padrino. Perdón a todos los que, con o sin intención, herí. Perdón a todos los que, quisieron escuchar de mi una palabra de aliento y recibieron una bofetada. Perdón a quienes fallé, a quienes esperaban más de mi, a quienes querían que yo no fuera tan como soy, perdón. Perdón a quienes dejé de lado o no entregué la atención requerida y necesaria. Perdón a aquellos a los que saqué de la familia, porque me estorbaban o porque dejaron de hacer lo esperado. Perdón. Perdón a todos lo que no logré incentivar por el camino del Señor, perdón. Perdón a los que no llegué del alma, perdón. Perdón chiquillos por todo. Perdón por mis pecados, por mis faltas, por mis propias incongruencias. Perdón Señor, perdón.
Asumo con mucha humildad mis errores, mis falencias y carencias. Asumo mi vivencia pastoral como una entrega que, no ha sido fácil ni tampoco buena, provechosa. Yo fallé con ustedes. Fallé a los 700 que pasaron a mi alero y a quienes no tuve la capacidad de amar como debía, de acompañar, de entender y de enseñar. Creo que si hubiera sido un éxito, todo esto sería distinto y tendría mas admiración que rechazo, más cariño que ignorancia, mas amigos que conocidos.
Hago este análisis al ver quien está hoy a mi lado, que haya salido de esta familia. Quien me llama a diario para ver si tengo pena, si estoy triste, si estoy feliz, si algo me falta. Lo hago en virtud de cuantas veces, a parte de mi familia, siento soledad. Siento que fallé y no cumplí las expectativas, que no encaminé esta estructura social que es la familia Eje y que, la confianza que se había depositado en mi, y por la que los salesianos podían hacer otras cosas, no ha sido como debía ser y me frustra y me critico por no haber hecho un buen trabajo, por no haber dejado una buena semilla, por no haber entregado un mensaje de unidad, de amor y de entrega por el otro.
Habrá tiempo chiquillos, para criticar lo que los responsables pastorales de nuestra parroquia, no hicieron. Hoy me despido como padre de Eje, como asesor laico de esta familia y lo hago pidiendo perdón a todos los que fallé y a los que ya dije, no entregué lo que era mi misión y objetivo único.
Esta es la última comunicación como quien firmo ahora.
Bendiciones Familia Eje Salesianos San Ramón nueva. Mucha mierda para el equipo este fin de semana.
Boom Shalom, nos queremos, nos queremos, nos queremos¡¡¡
René Fuenzalida Espinosa Asesor laico Familia Eje Salesianos San Ramón
Como tantas veces escribo esa frase para iniciar un post, cosa que ya hace harto tiempo no hago. Esta vez si, con una misión totalmente distinta a las anteriores, pues claramente, todo ha cambiado de manera considerable.
Quiero que sepas que aun mantengo la ilusión de que mis mensajes puedas leerlos, de lo contrario estaría escribiendo solo como catarsis, que aunque me ayuda, no es lo único que quiero hacer.
Por eso si lees, si recibes el mensaje, si lo entiendes, e incluso si no, te ruego que comentes, que escribas algo en el espacio que, más abajo de estas líneas, existe para ello, porque así sabré que mi post te ha llegado y más aun, te rogaría también que puedas avisarle a otros que conoces para que también lo lean y que comenten. Esta será la última serie de latosas palabras que te haré leer, puesto que el fin de este blog está cerca en lo que a nuevos post se refiere.
Hoy me referiré a la situación en la que estamos en Eje Salesianos San Ramón.
Nuestra familia está a punto de desaparecer, para dar paso a una nueva y renovada familia.
Imaginen por un momento lo que yo...
Toda esa energía que vivíamos será ahora vivida por otros chiquillos. Ese espacio, ese tiempo de tardes de domingo en el audiovisual, será ahora de otros jóvenes que tal vez no conocemos ni conozcamos. Esas lindas bienvenidas de sábado a la mañana, serán realizadas por otros, mientras nuestras voces se perderán en el vacío del recuerdo, en un salón parroquial que ya no nos verá reír, cantar, ni emocionar como antes. Gran cosa por cierto, porque a todos ustedes les tocó vivir estos momentos y en estos espacios. Para alguno ha sido bien aprovechado y para otros no tanto, pero tuvimos una oportunidad y la vivimos, y por ende, pasó y ahora hay que enfrentar nuevas.Toda esta perspectiva no es con un fin envidioso, EN ABSOLUTO, si no que para dimensionar que ya no hay más, simplemente.
Al igual que nuestra existencia en el mundo, cuando estemos muertos, habrá otros viviendo en nuestros espacios, en nuestras calles, en cada lugar que vivimos ahora, habrá otros, por lo que no hay ni habrá problemas en que a otros les toque vivir las rizas, las alegrías y las emociones que eje nos ha brindado durante tanto tiempo; pero creo que todo podría haber sido más lindo, mas tierno, mas cuidado.
Es verdad, evolucionar está en los más básicos y complejos conceptos de nuestra existencia y no es para nada negativo.Evolucionamos de una mezcla química a un ser biológico; de un feto a un bebé; y de guagua a niño, joven y adulto. Tal vez esta sea la marca que pone fin a una etapa que comenzamos a vivir y, sin dramatizar, este sea el dato importante para marcarla.
En mi caso algo distinto, evolucionaré a ser un "despedido" o un "despreciado", pues hasta ahora nadie ha tenido la gentileza de decirme que ya no se requieren mis servicios pastorales. Creo que Andrés Pizarro será el más contento, pues podrá enfrentarse a una convocatoria nueva que no le conoce y que probablemente caerá rendida ante su locuacidad vacía.Hasta ahora, lo único que él no había podido hacer era mostrarse en su "cargo" con ustedes, mis hijos de Eje, porque nunca quise que su afán de tan solo figurar, se consagrara en nuestra familia.
El punto es que como había dicho hace ya unos meses, Fr. Nelson Jopia se haría cargo de Eje, que yo pensé serían ustedes mismos, para empezar otra etapa de esta familia de jóvenes activados y remecidos por la pasión y el amor a Dios, iluminados por el Espíritu Santo y el apego a un Jesús nada de discriminador... y así será, solo que con la diferencia de que ustedes no estarán.
Lo penca de este punto es que Fr. Nelson, no cumplió algo que habíamos acordado y que sellamos de mano apretada y mirando nuestros ojos. Yo haría un llamado de jóvenes, participaríamos en una estructura nueva, distinta al año anterior y él, sería el encargado de apoyar y participar de esta. Yo solamente acompañaría.
Llegado el momento, los jóvenes que respondieron al llamado que hice, se presentaron a Fr. Nelson, fueron aceptados y motivados a ocupar la parroquia. En verdad fue solo eso, ocupar la parroquia. Después de algunas semanas en las que hubo reuniones y otras en las que no, se les comunica, por un enviado, que ya no hay más Eje pues se ha organizado un fin de semana para el fin de este mes, sin ellos y para empezar de cero.
Pues, ¿dónde quedó el apoyo del padre asesor; cuando ocupó el espacio para participar en estas reuniones aportando sus ideas, igual que el año pasado; donde quedó la presencia de un "enviado de Don Bosco" en las juntas de ustedes?No las hubo, nunca las hubo, nunca estuvo, nunca fue. No hubo nada de esto, ni hay, ni habrá... y bueno, con este comunicado tan poco tierno, tan san ramonino, la familia que formamos y en la que participamos, se acabó. Y no hay envidia, lo juro; está bien que haya nuevos cabros, nuevos asesores, pero siento que hay como una sistematización de la poca bola para que ustedes, yo me sentía fuera desde marzo, salieran y no me gusta, no tiene nada que ver con lo que de los salesianos, me enseñaron de chico.
Así es como entonces este sábado, iremos coordinadores y yo, como asesor, a sacar las cosas de nuestra familia Eje de los estantes; para que otros tengan la fuerza y el espacio de ocupar los lugares que dejaremos vacíos.
Yo siempre quise irme bien, activo, agradecido de haber participado de esta tarea durante casi cinco años; pero me voy chato, aburrido, frustrado y con algo de sangre en el ojo; con la sensación de haber sido pasado a llevar por alguien que, nuevamente, me hace sentir defraudado en el sentido de haber esperado algo, que por razones que ya no importa saber, no cumplió.
Esa sensación de frustración tiene que ver con el padre Fr. Nelson, quien ni siquiera recibe mis e mail, ni mis comunicaciones de Facebook, lo que hace remecerme en cuanto a que en esas actitudes, que estoy seguro justificaría y explicaría latamente si habláramos, no tienen que ver con un cura, con un salesiano, con un asesor de pastoral. Por todo esto es que me siento exonerado como los cabros de las capillas... pues hubiera sido distinto si él, hubiera tenido la genialidad de notificarme qué y por qué, pero el silencio y esa implícita situación de normalidad, quiebra toda lógica. Yo creo haber actuado siempre con mucho criterio "de la autoridad" y respeto, mostrándome siempre dispuesto a todo, y en especial, si se trataba de un nuevo cura que llegaba a mi parroquia, procurando no pasar a llevar a nadie, presentándome personalmente y a mis objetivos y formas de trabajo en cuanto me era posible.Pero él señor cura no lo hizo así.Simplemente me ha ignorado.
Creo que bien pudimos haber hecho de este momento uno simple, tranquilo, amistoso, comunitario, con chicos dándole la bienvenida a otros y yo, entregando mi cargo en un fin de semana, como la muestra del nacimiento de un nuevo rumbo.
Yo esperaba esto de salir bien como una posibilidad cierta, porque es obvio que quienes trabajamos en una comunidad que ha sido fundamentada en el amor, en el respeto, cuidemos que nadie salga herido de nada, que a nadie se le pase a llevar, que nadie se sienta con la verdad como bandera de “lucha”, que nadie por nada, se sienta mal. Si alguien ha querido lo contrario, no he sido yo; o si alguien no ha cuidado todos los detalles, tampoco he sido yo.
Bueno, seguiremos estando comunicados para describir otros temas y situaciones a la hora del adiós...
Que lata que ya en Julio; no hayamos hecho nada como familia. Que lata que no hayamos podido reunirnos hasta ahora, como familia, y que no hayamos hecho nada de nada. Que lata que, por un comentario, las ganas y todo lo que tenía proyectado hacer este año, se haya chingado. Que lata que nos hayamos perdido en el camino. Que lata que yo no haya estado a la altura de lo que debía haber estado. En fin:
Si viviste Eje en Salesianos San Ramón, eres Bienvenido. Si tienes hasta 25 años, eres Bienvenido. Si estuviste alguna vez en la familia Eje y nunca te dijimos que se había cumplido tu ciclo, eres Bienvenido.
Familia EJE, todos lo que son y fueron parte de ella, están invitados a la reunión de inicio del segundo ciclo este Sábado 8 de Agosto a las 19:30, en nuestra parroquia.
Corre la voz: sábado 8 de agosto a las 19:30, en nuestra parroquia.
No se te olvide: sábado 8 de agosto a las 19:30, en nuestra parroquia.
La muerte de Jesús es triste, terrible, oscura y denigrante para él y para nosotros.Obviamente no es una muerte propia, nuestra, de nuestro grupo cercano, pero la sentimos así y tenemos un momento en el que Jesús no está por ningún lado.Esa soledad, esa carencia, esa oscuridad la podemos graficar en un vacío, en una confusión, en un estado de enojo, de amargura y de presión extrema.Así mismo me sentí al saber que había sido sacado del Eje.
Sin embargo, para quienes tenemos fe, la resurrección de Jesús hace que la oscuridad cambie a una luminosidad absoluta, a una alegría indescriptiblemente mágica; imaginen entonces, lo que sus amigos o su Madre sintieron al saber que ese cuerpo no estaba en la tumba porque había sido liberado de la muerte, había vuelto a la vida para mostrarnos un camino que es mucho más fácil de llevar: “la esperanza viva de que la muerte no existe si estamos con Él al lado”.Así me sentí anoche, después de haber hablado con el Padre Nelson, y aclarar todo este mal entendido y problema de comunicación.
Hablamos respecto de mi puesto como Asesor Laico de Nuestra Familia Eje, en Salesianos San Ramón, al haber hablado y aclarado con el Padre Nelson esta suerte de exoneración de la que aparentemente, había sido víctima.La oscuridad dio paso a la luz, y la molestia, a la comprensión, al entendimiento.Son varias las cosas que quedaron claras, así que tal como me comprometí, les voy a contar qué pasó.
Hoy es primera vez, después de cinco años, que alguna de mis muñecas está sin el hilo azul que nos poníamos cada sábado de encuentro.Es verdad, hoy no tengo ninguno de estos signos de EJE, porque quise cerrar un ciclo al conversar mi situación con el Padre Nelson; pero tengo claro que EJE sigue siendo mi familia y que tengo una tarea que puedo terminar bien, como me había propuesto.
Tal como escribí en los anteriores posts, voy a contarlesqué hablé ayer con el Padre Nelson.
Invito a todos a que lean lo de antes y este último, a fin de entender cómo me sentía, por qué y cuales son mis conclusiones finales y reales, de toda esta situación.
Primero: Nunca fui exonerado de EJE.
EL Padre Nelson planteó a la rápida, que quería cumplir su rol como Asesor Religioso en EJE.Nunca dijo que yo no seguía siendo el Asesor Laico. Él dijo algo, me lo dijeron y yo tomé mal, ok?. No me dijeron literalmente que “me sacaba”, dijeron algo así como que él se hacía cargo y yo asumí que era sacándome.
Segundo: Respecto mi función.
Considerando que yo tengo harto trabajo, la función de Asesor Nacional y mi familia; el Padre Nelson planteó como lógico, que yo pudiera dedicarme a otras cosas en vez de a trabajar en nuestra familia Eje.
Tercero: En cuanto a los participantes.
Para él es claro que haya que terminar ciclos de algunos, fundamentalmente en este caso, por la falta de compromiso, responsabilidad y participación activa.
Cuarto: Respecto de lo dicho.
Todo lo que dije antes de esta conversación y lo que escribí, fue aclarado cara a cara con el padre, es más, lo invité a que visite este blog y lea cada palabra que escribí.Así mismo, todo lo que él dijo, está también aclarado; así como lo que no dijo y presupuse.
Quinto: Respecto el puesto de Asesor Laico.
Este no está vacante, sigo teniéndolo como responsabilidad.Será en un proceso en conjunto que se definirán los nuevos asesores laicos que serán personas adultas, preferentemente un matrimonio de al menos 40 años y que vengan a aportar con su “experiencia de vida pastoral y encuentro con el Señor”, cualquier bondad de tipo administrativo, manejo eventual de grupo o conocimiento del tema, será secundario.Interesa el TESTIMONIO de amor a Jesús y a los demás.
Sexto: Trabajo del año 2009.
Será llevado en conjunto por el padre y yo, será diferente al trabajo de otros años y en especial, trabajaremos en preparar y sostener la familia en cuanto a la espiritualidad, a Jesús y no en torno de los fines de semana, lo que este año será secundario.
Séptimo: Participantes.
La entregaré al padre la nómina de los que siguen y los que no, a fin de aclarar bajo que parámetros definí quien seguía y quien no.Él definirá quienes serán invitados a participar, previa explicación de cada caso de ustedes.
Octavo: Las Vocerías.
Las únicas personas que están autorizadas a hablar de la familia EJE son el Padre Nelson; los coordinadores: Andrescito, Yarita y Gisela (o alguno que sume o reemplace a estos) y el Asesor Laico, yo.Cualquier persona que hable de Eje, que no seamos solamente nosotros, no es oficial, ni serio ni creíble.
Noveno: Entrega del cargo.
Tengo asegurada la participación en el proyecto del año, acompañamiento de algunos momentos y reuniones de la familia Eje y mi posterior entrega del cargo al padre y a quienes reemplazarán mi función.
Décimo: Respecto de este Blog.
Cada cosa escrita que está firmada con mi nombre y apellidos, es de mi autoría y responsabilidad.Nunca intenté desacreditar personas, denostar cargos o a otros “hermanos” que trabajan en la pastoral juvenil de la parroquia Domingo Savio.Queda claro que mi intencionalidad, para quien logra entender lo que dicen los párrafos, ha sido la que insistí en cada posts previo: “Aclarar las circunstancias en que yo había sido exonerado de la familia Eje”.Habiendo quedado claro ese punto, retomo todo lo que por esa causa había sido dejado.
Dejo expresamente escrito, que me parece del más bajo nivel haberse aprovechado de lo que, responsablemente, escribí para haber intentado desacreditarme frente al Padre Nelson.Claramente ese acto habla del poco criterio espiritual, cristiano y ético, que quienes lo hicieron, tienen; y da muestras concretas del poco valor que le han dado al mensaje Salesiano y del Señor, que no han captado en este tiempo de aparente servicio a la parroquia Domingo Savio.Definitivamente con este nuevo “affaire”, se me permite poder preguntar: ¿qué hacen ustedes aquí?, ¿qué afán de poder más absurdo intentan llevar a cabo en un grupo social en el que desacreditar, se contrapone con el sentido amplio y único de reunirnos y acogernos, que nos debiera convocar?Sería bueno que haya una definición de los objetivos que se busca con este aparente “poder” que se tiene; sería bueno fijarse cuál es la entrega real, por y para el Señor, que se hace para con los demás y por último, si vale la pena estar mostrando una “pomada” de cristiano que cumple a medias, que tiene un cargo y en el fondo, solamente busca establecerse como nunca y en ninguna parte siquiera proyectó estar.
Me quedan claras mis falencias, mis pecados, pero especialmente me queda claro que jamás hubiera intentado decirle al Padre Nelson o a alguien más, que mirara un escrito en cierta parte, para procurar enemistad.Si alguna vez vi que alguien cometió una falta respecto de otro, se me enseñó y aprendí que había que aclarar de a “tres” ese punto y no crear un cahuin gratuito, panfletero, bajo y parecido a los conventillos que algunas señoras practican como deporte.
Por ahora, sobrevivo en mi puesto como quería, y por una cosa de Dios.Tal como el Padre Nelson me dijo ayer, de haber querido sacarme lo hubiera hecho antes, y sin rodeos de ningún tipo y a la cara.Ahora, consensuadas nuestras molestias, dejaré de trabajar paulatinamente este rol que Dios, y no mis deseos de poder y de aparentar, me designó hacer hace ya varios años.
Agradezco las sentidas muestras de afecto de algunos que dijeron algo como que el pobre de yo, había sido sacado del equipo, lo agradezco profundamente; pero les aclaro esto también para que en sus corazones no haya más mala onda por este hecho que solo ha sido un mal entendido que ya aclaré y que me dejó conforme. Queden ustedes conformes también y sin reconres en sus corazones.
Así mismo, me ha dolido la indiferencia de algunos por esta situación, como la alegría que algún otro pudo llegar a sentir. Sanen cabros, no se queden en tonteras... El mundo será más lindo, cuando procuremos solamente hacernos amar y no temer y no mostrar que tenemos más fuerza o más carácter. Esto también va para mi.
Nos quedamos de reunir entonces queridos chiquillos, el domingo 26 de abril a las 17:00 en nuestra parroquia Santo Domingo Savio.
Corran la voz.
Vayan con Ganas.
Sean Sal y Luz para este mundo.
Los espero ese día para comenzar el año 2009.
René Fuenzalida Espinosa
Asesor Laico Familia Eje - San Ramón
Asesor Nacional Experiencias en el Espíritu – MJS
P/D: Andrés Pizarro, te declaro "persona non grata" en este blog y en el flog de EJE.
Poco a poco me he ido haciendo la idea de que ya no seré más el "papi" de Eje y créanme que me siento bien. Eso de tener los domingos libres, completos, sin nada que hacer, me gusta. Además como por mi trabajo he estado muchos días, semanas enteras fuera de mi casa, he podido descansar y estar al menos en presencia con mis hijos durante todos los fines de semana.
En cuanto a dejar de ser el Asesor aun no he tenido una confirmación oficial del Padre Nelson, ni tampoco respecto de qué hará él con el equipo, con la familia. Quiero aclararles a todos, que hasta ahora solo me comuniqué vía e mail, insistentemente, para poder concertar una reunión en la que cara a cara, él me pueda decir qué pasa, por qué no habló primero que todo conmigo, qué es lo que va a realizar y también, el por qué se hace cargo y me saca que es lo mínimo.
A ver, voy a contarles como supe de esto. Hace un par de semanas, algunos de ustedes comentaron haber participado en una o unas reuniones con el padre Nelson, en las que él había dicho que yo no seguiría siendo el Asesor y que él asumiría la dirección del Eje a contar de ahora; que era mejor que yo solamente siguiera con la coordinación nacional y que, como tenía familia, pudiera tener más tiempo para ellos y mis cosas laborales, familiares, etc.
Ese comentario, que alguno o algunos de ustedes hizo, me lo hicieron saber, claro que no como un cahuín si no que para ver cuál era mi opinión, entendiendo que obviamente, yo era el primero que habían notificado de esta situación extraordinaria. Entonces, como dije que yo no tenía idea, esto se transformó como en una bomba pesada para mi, para quienes me conocen de cerca y para los que saben lo que es el Eje para mi.
De ahí, pedí consejos a quienes uno tiene cerca, sin dejarme influenciar en nada negativo, nada que hiciera multiplicar la sensación de traición que tenía en mi corazón, la rabia que se apoderaba de mis sentimientos ni el deseo de prejuzgar a quien, por lógica, se había sentado en "mi silla" sin siquiera haberme comentado.
Yo chiquillos, entiendan por favor, no quiero al Eje para mi; no pienso en llevarme a los que "me sigan" para algún lado, no quiero que se parta la familia entre quienes quieren serme fieles, malamente; y los que son mis seguidores y no aguantan que esto haya sucedido. Nada que ver. La familia Eje es de la parroquia y todos ustedes, incluso los que yo saqué, tienen ahora un lugar para participar y realizar una vida pastoral porque repito, según ha dicho el Padre Nelson, se ha invitado a los que yo dejé fuera de los seguimientos a ser parte otra vez de la familia. La verdad es que todo es muy bueno entonces... habrá un curita a cargo de ustedes, que con la psicología, el amor, el tiempo, la dedicación, la preparación vocacional de Don Bosco, seguramente les dará una mejor preparación personal que la que yo les podía, con el tiempo que dedicaba, entregarles.
Por eso, no quiero, bajo ninguna circunstancia, que haya un sentimiento como de que yo soy una víctima; que hay que seguirme; que hay que irse conmigo; que si no estoy, nadie está; que el Eje sin mi, no será lo mismo; que hay que boicotear al cura, etc. Hacer cualquier acto en esta línea es una tontera sin nombre, que por favor, les pido ni siquiera piensen porque no puede ser que ustedes actúen así.
Me interesa que, como dije en los posteos anteriores, ustedes entiendan cual era mi objetivo; cuál es la parte buena de tenerlos a todos de vuelta, con una nueva oportunidad. Hoy, ahora, todos los que desde mi perspectiva habían cumplido un ciclo, pueden acercarse y participar de nuevo con las puertas abiertas, otra vez; para volver a vivir, con la fuerza que siempre tuvo nuestra familia Eje, lo que sabemos hacer. Entonces, Eje nace para ustedes sin mi, pero nace de nuevo.... Esto es lo que me interesa que sepan.
También, quiero que sepan que estoy bien, para que sientan que no estoy dolido, bueno, no del todo, pero algo chico no más que con los años, me doy cuenta que es algo que hablando puede ser aclarado y solucionado. Es de suma importancia que entiendan que pueden volver, que tienen las puertas abiertas de un lugar que los acoge con un sacerdote bien juvenil para sus cosas, que les mostrará un Eje que tal vez, llene más que antes sus vidas.
No se enganchen en cosas negativas, no se les vaya a ocurrir emigrar a otros lados siguiendo no se a quien; chiquillos, el Señor Jesús, Dios, nuestro padre y el Espíritu Santo, están en la familia para tomarlos y cambiar el mundo con amor.
Es verdad, no se puede negar que las cosas deberían haber sido distintas, mas transparentes, más claras, más de frente; pero bueno... ya habrá tiempo de enfrentar esa situación pues tal vez, hay solo un mal entendido y punto. Yo no supe aun que me voy, pero todo hace ver que si y que es el Padre Nelson quien los guiará y eso, no tiene nada de malo, reitero por enésima vez.
Les voy a contar qué hablamos con el padre cuando me junte y me cuente; les voy a decir para que lo sepan. Por ahora me quedo en este estado de tranquilidad y descanso que puedo tener en mi nueva casa, procurando desde siempre que quede claro que, quienes me dijeron no actuaron como "san ramoninos" ni "cahuineros" ni "infantiles", si no que lo hicieron con la lógica de la vida y la pureza, no para hacer mal.
Vamos a seguir ligados durante toda la vida, porque díganme ustedes, qué padre que ama puede olvidarse de sus hijos?. Yo los amé, los amo y no podré olvidarlo jamás.
Mierda para todos.
Boom Shalom¡¡¡
René Fuenzalida Espinosa
P/D: Estoy meditando seriamente, si vale la pena seguir en alguna actividad pastoral después de esto. Sigo meditando y espero tomar la mejor decisión; igual tengo sentimientos encontrados, pillados, atrapados entre un dejo de "incomprensión" por el como se hicieron las cosas, claro que es por mi sencilla humanidad, porque solo debería pensar en lo que les he dicho, que es el lado bueno, y el mejor, para ustedes.
Todas las cosas en esta vida cumplen su ciclo, algunas son antes y otras después, pero el fin, el término, la conclusión en el tiempo, siempre llega cuando debe ser ese momento. En el caso puntual de mi trabajo en Eje, mi ocupación como "asesor laico", también llega a su fin, porque nada puede escapar a esta inexorable realidad del término de un ciclo.
La verdad es que tantas cosas vividas son imposibles de olvidar para mi e incluso de describir en detalle y no por un olvido, si no que mucho más lejano a eso, están atesoradas en lo más profundo de mi existencia y son difíciles de sacar por lo bien que se acomodan en lo profundo de mi ser. Estoy seguro que cuando esté muy viejo, voy a recordar con mucho entusiasmo cada cosa que viví junto a ustedes y otros cabros que estuvieron a mi alero. La vivencia espiritual que tuve es un premio del que soy eternamente humilde, Dios me regaló cada gesto, cada palabra y cada vivencia que ustedes me hicieron y que me invitaron sin imposiciones, a contemplar.
Asumo mis errores, se que a veces me faltó paciencia, tiempo y que muchas veces debí haber actuado de manera distinta... pero me queda aun tiempo por aprender de esto, por entender tal vez, que las cosas más que forzarlas hacia un determinado lado, son buenas de acompañar y vigilar para que a ustedes, no les pase nada. Espero que cada uno de ustedes, en vez de despotricar, prejuzgar y criticar, entienda lo que siempre busqué en ustedes, que no era más que lo que siempre les dije:
- Sean coherentes. - Sean comprometidos. - Sean responsables. - Sean el mejor hijo, hermano, amigo, pololo, trabajador, estudiante, el mejor de todos. - Cuando les falte vino, pidan a Dios que llene sus vasijas. - Cuando crean que las cosas no tiene por qué ser o existir, recuerden que Dios los eligió a cada uno y por su nombre. - No dejen de hacer de sus vidas un regalo de Dios, porque son pescadores de hombres...
En esencia, esto es lo que siempre repetí en nuestros encuentros de día domingo para lograr en ustedes la conciencia de que "no son igual a los demás, a los que están en las esquinas", ustedes son diferentes.
Pues la verdad es que si bien siempre ocupé el tiempo que podría haber dedicado a mis hijos, en estar con ustedes y de algún modo, se los resté a ellos, no me arrepiento en lo absoluto; la verdad es que si bien dejé de estar en mi casa, con todo lo que ello implica como padre de familia y esposo, creo que mi idea de estar con ustedes era lo más importante y bello que podría, un hombre con vocación salesiana y sin votos perpetuos, hacer.
Saben?, espero que algo les haya quedado de mis retos porque siempre traté de ser inexpugnable en la argumentación de mis ideas para lograr en ustedes un cambio en eso que vi estaban fallando; espero que me recuerden con algo de cariño, porque verdaderamente mi tiempo usado en ustedes era una muestra desinteresada de amor de un hombre por los jóvenes y espero también, que cuando me equivoqué en juicios o ideas, hayan visto en mi algo que por estos tiempos escasea hasta en los más inesperados personajes: y es que tuve hombría y franqueza para enfrentarlos, para hablarles sin ningún tapujo de frente, a la cara, como debe ser, como me enseñaron mis padres y como un hombre siempre debe actuar, por ningún motivo mandando decir cosas con nadie y menos, enterándose ustedes primero por "alguien" en vez de por mi de lo que yo haya dicho de ustedes.
Me siento tranquilo por lo que he hecho, asumiendo mis errores con la humildad de quien tiene aun cosas para aprender, de quien tiene aun cosas por asumir y no creyéndome el omnipotente, el bacán o el todopoderoso que decide por ustedes y les dice a otros primero que a ustedes, lo que piensa. Podrán decir muchas cosas de mí... pero jamás podrán decir que los pelé, que fui poco sincero, poco transparente o que por alguna parte se me vio la hilacha que solo cuelga. Creo haber aprendido muy bien como ser hombre y siento que he llegado a serlo y que ustedes pudieron claramente y sin dobleces, ver mis ojos de frente para escuchar todo lo que tenía que decirles.
Cada uno de quienes no siguieron en la familia en algún momento, tuvo clara la idea que yo tenía de ello pues fue de frente y a los ojos que ustedes pudieron oírlo y en primer lugar, siempre fue ante ustedes que se notificaron de mis desiciones, ideas o pensamientos.
Asumo como muy bueno que alguien hoy, a todos, les abra las puertas de Eje y los espere con los brazos abiertos como antes no; siento que eso de que ahora un sacerdote y no un simple laico quiera ponerse delante de ustedes para compartirles sus experiencias y animarlos a crecer, esto es fantástico y una bendición. Acepten el llamado cabros, vayan a este encuentro que no pasa por la persona que les asesore o coordine, si no que por quien encontrarán al final, que siempre será el Señor nuestro padre y nuestro amado amigo Jesús, entrelazados en el abrazo del Espíritu Santo. Ustedes no siguen personas, ideas ni creencias, ustedes siguen un llamado que el mismo Padre les hizo y da lo mismo quien esté.
Ahora ya no estaré con ustedes, pero creo que nos podremos encontrar por alguna parte; por ningún motivo los voy a conminar a ser parte de algún proyecto distinto o alternativo de este al que son parte: Eje Salesianos San Ramón es uno solo y no importa quien lo esté planificando, el fin y objetivo serán siempre el mismo.
Me hubiera gustado haber terminado este año como me había propuesto, de a poco y dejándoles con otros asesores, pero las situaciones son distintas y no me dan ganas de continuar pues parece, alguien ya dijo que no sirvo y no sigo más. Eso que digo, es parte de un capítulo extra que les comentaré porque son parte de la situación y porque no tengo nada que ocultar. Una vez que hable cara a cara con el sacerdote correspondiente, les diré exactamente como pasaron y fueron las cosas de esa conversación que por razones obvias, debió haber sido la primera.
Por último, me alegro que el espíritu de Don Bosco esté presente en esta propuesta, que sean acogidos a pesar de todo. Yo estaba cansado y tal vez, no tenía ganas de seguir dando oportunidades... pero solo soy un laico y que bien que tengan otra oportunidad. Vayan cabros, sean responsables, sean coherentes, sean comprometidos y no dejen jamás que una nube les impida seguir adelante. Esta será una oportunidad hermosa de volver a empezar, de poder continuar con ese sueño de estar cerca de Dios, de la mano de un proyecto que sin ninguna duda, ayudará a mejorar el mundo, con amor.
Yo, me quedo feliz con lo hecho, aprendo de lo que no hice bien y espero aclarar lo que no me parece... pero eso, no tiene nada que ver con la tarea que ustedes tienen desde la esencia de sus vidas, porque fue Dios quien los llamó por su nombre para esta tarea, mejorar el mundo con amor.
Chao cabros, mucha mierda para todos.
Les contaré como me va en mi charla, para que sepan de primera fuente, como son realmente las cosas. Boom Shalom, vayan a las reuniones, no pierdan esta oportunidad por ningún motivo.
Este es el Blog de la familia Eje, de la parroquia Santo Domingo Savio.
Es un espacio para informar de manera oficial, cada una de las actividades que tenemos que realizar.
También, es un lugar al que todos los hijos de esta familia, son invitados para compartir sus impresiones, pensamientos, escusas, sentimientos, etc. La idea es hacer de este lugar, el ciber espacio para compartir lo que queramos y que necesitemos, llegado el momento o la circunstancia.
Podemos desde acá, contar nuestros sentimientos como jóvenes que se reúnen en torno del Espíritu Santo, podemos preguntar y contestar inquietudes; mandar recados y hacer de la COMUNICACIÓN un hito en nuestras vidas.
Este debe ser el espacio para que personas jóvenes, llenas de vida, de alegrías, de amor, de sueños y también de problemas, penas, angustias y todo lo normal de esta edad, se congreguen a acompañarse y crecer, teniendo siempre en el encuentro con el Señor Jesús, la mejor terapia para vivir la vida y el combustible para mantener prendida la esperanza en poder ser cada día mejor, lo que es nuestro objetivo de vida.
La invitación es abierta y está hecha a todos. Pasen para informarse, pero también, dejen parte de sus necesidades para hacerlas nuestras.