Este domingo ha sido de mucho provecho; hemos compartido animadamente un tema y una conversación muy íntima. Comenzamos con una oración que, dividida en tres partes, nos hizo primero reconocer nuestras faltas en silencio y luego pedirle al Señor que nos perdonara.

Luego escuchamos la lectura bella de la “sal y la luz”… que lindo gesto del Señor decirnos que somos quienes alumbran y dan sabor a la vida de los demás.

Finalmente, nos encontramos íntimamente con Él, no en su cuerpo como hacemos en la misa, si no que en una luz que por un momento iluminó nuestra sala como la única claridad que teníamos disponible. Fue una flama en la vela que se movió todo el tiempo, que no estuvo nunca quieta, como queriendo decirnos algo con su movimiento.

Hablamos de los jóvenes entonces, en el tema de la juventud; algunas afirmaciones podían ser apoyadas o rechazadas… La verdad, fue muy entretenida y siento que a quienes estuvieron, les pareció bueno también; aunque admito que fue muy corto el tiempo que ocupamos.

Hay unas cosas eso sí, que me tienen en extremo preocupado y algo triste:

- La semana pasada invité a todos, a que escribieran en este blog, como había sido el día del padre de cada uno; partiendo por contar como había sido el mío. A pesar de que en la estadística varios visitaron el blog, no hubo “ni un solo comentario”.

El domingo confirmé que no le dan ninguna pelota a este sitio, me di cuenta que varios no habían siquiera visitado el blog porque no tenían idea del “invitado para este reunión”, entonces, empecé a cuestionar algunas cosas… como por ejemplo que hemos publicado cosas importantes aquí y que nadie las ha considerado, lo hemos reiterado de manera majadera, este es el lugar para comunicarnos, pero nada…

- La otra preocupación es que falla tan poco y a la reunión llegan algunos no más. O sea, si van pocos a la reunión, ¿vamos a poder contar con todos para el FDS? Es complicado, muy complejo… en verdad, eso de estar pensando si van a llegar, si van a ir; no debiera suceder.

Ahora bien… les pregunto a ustedes que leen este blog, a qué van los chiquillos domingo a domingo?,¿van a iluminar sus vidas?, ¿a crecer con los temas?, ¿a compartir sus penas, alegrías, su entusiasmo?; ¿qué es lo que realmente hacemos domingo a domingo?... tengo la sensación de que tenemos sillas llenas, y muy pocas; pero el compromiso real, el de vida, no existe y como entonces?, ¿cómo haremos para hacer que otros jóvenes vayan a vivir una experiencia si no estamos preparados para entregarla porque no la vivimos como debemos?.

El domingo estuve a punto de irme, dejando solos a los pocos que fueron, sin pasar el tema, sin conversar, sin hablar, sin rezar y no de maña si no que de rabia. Que simple hubiera sido, me hubiera ido no más y punto. Pero, que bueno fue reconocer que no, que no era eso lo que debía hacer, que bueno fue actuar con la madurez que debo siempre actuar y que bueno, a veces me falta… y como no les va a faltar a ustedes?, pudimos hablar, compartir y rezar. Pero bueno, ya es tiempo de que asuman responsabilidades y que empiecen a ser como deben y no a volar como mariposas por la vida, sin tomar control de las cosas, sin asumir retos, sin sacrificios…

Recuerden que hicimos un compromiso en el tema, todos debemos ir a confesar nuestros pecados, hay que ir, darle la cara a un curita y contarle nuestras faltas. Pongamos nuestro corazón en paz con el Señor a través de la confesión; puede ser con algún curita de nuestra parroquia o en otra parte.

Ahora bien, quiero que la lean esta lectura y la piensen, creo ver en ustedes a uno de estos tres personajes:

Es también como un hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio, el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos.

Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado." Su señor le dijo: "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor."

Llegándose también el de los dos talentos dijo: "Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado." Su señor le dijo: "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor."

Llegándose también el que había recibido un talento dijo: "Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo." Mas su señor le respondió: "Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes."

Queridos chiquillos, esto es palabra del Señor.

Mateo 25: 14 – 30

Ahora bien… creo que ir domingo a domingo no he tenido los frutos que esperábamos todos; ¿por qué, que han hecho con sus talentos, con esto que Dios les dio, que Dios les regaló…?. Tememos que no estén preparados y que nuestra entrega, haya sido errada, que nos hayamos equivocado en las herramientas que quisimos darles. Es un tema para meditar y para hablar. El domingo, de 17:00 a 19:00, trataremos este y otros temas: queda poco y no estamos como deberíamos estar…

Un abrazo en Don Bosco, les esperamos a todos el domingo. A la hora exacta, sin atraso y con ganas de mostrar de verdad, como estamos.

El Papi Rene.