Tiempo para soñar...
Dios trabaja de una manera muy misteriosa... nos deja ser y luego nos engatusa para poder mostrarnos su amor, cuando eso ocurre, dejamos la libertad y la tristeza y comenzamos a ser eternos y enteros.
Hace unos pocos meses, el mismo Jesús se paró frente a mis ojos y pude verlo... En vez de tan solo alegrarme, cuestioné el momento y me pregunté con fuerza si yo era tan digno para tal situación.
Que humano que fui, en vez de ser como Dios quería: un ser de luz, un comunicado con el Padre, con el hijo y con el Espíritu Santo.
En nuestro caminar hemos tenido experiencias de vida bien potentes, contundentes, enteras y llenas de vida, de alegría, de emoción... si tan solo recordáramos para qué nos reuníamos, domingo a domingo, tendríamos la respuesta a todas nuestras inquietudes, a nuestras dudas, a nuestros problemas y dubitaciones... nos reuníamos a intentar mejorar el mundo con amor, con mucho amor...
Durante un largo periodo de oscuridad en el que nos rodeamos de personajes que no estaban de manera definitiva conviviendo con el Dios de la Vida y que nos acompañaron, supuestamente para estar con nosotros contribuyendo a esta misión de "mejorar el mundo con amor", claramente la mano oculta de la oscuridad y el desamor nos llevaron a destruir lo que durante tanto tiempo nos preocupamos de construir...
Tanto tiempo demoramos en construir una familia, que aun llena de errores, de dificultades, de falencias, con cabros locos que se curaban, embarazaban y fumaban; estaba en lo más íntimo llena de hombres y mujeres de futuro, buenos, íntegros y emocionalmente mejor dispuestos incluso que un cura vestido de negro, con cuello romano y boina para parecerse a un líder que dejó muy lejos de su forma de enfrentarse a la vida y de su razón para ser un sacerdote.
Tanto tiempo demoramos en construir un espacio de convivencia espiritual, que incluso y a pesar de carecer de mil cosas, era un momento de unidad y de amor a Dios, de convivencia con el Espíritu Santo; de Verdad, de Amor, del Amor más puro y concreto que existía ("dar la vida y dedicar la vida por los demás, los que no conocemos, los que ni siquiera sabemos quienes son") que resulta incomprensible que el mal haya entrado y nos haya despojado de lo que más amábamos.
Claro está queridos chiquillos, no es culpa de ustedes, ni mía, ni de la comunidad... ni siquiera hay culpa, simplemente hubo una situación que escapó de nuestras manos y nos dejamos engañar: pero no podemos dejar que eso siga pasando y bueno, los invito a todos los que estuvieron en ese proceso, a soñar, porque el amor es más fuerte que la maldad, que el descontrol, que la discriminación y que la soberbia de un sacerdote que no sabe nada de nada.
Por ello, es que hoy los invito a que sueñen en volver a mejorar el mundo con amor, a que sueñen en estar nuevamente en ese salón preparando los globos, las serpentinas, las familias chicas, las tallas, los temas, las canciones, las fachas: quiero que sueñen en volver a empezar.
Queridos chiquillos, hay un sueño que cumplir y yo los invito a que sueñen que podemos volver a hacerlo realidad, quieres soñar, quieres vivir ese sueño?
En el amor no hay muerte, ni injusticia, ni discriminación. En el amor está Dios y nosotros siempre estuvimos en Él; si nos dejamos ganar una vez, ya pasó: es tiempo de volver a mejorar el mundo con amor. Entiendes lo que te quiero decir?
